Fue el 18 de agosto de 1947 cuando detonó un almacén de explosivos de la Armada en Cádiz, dejando destrozado el barrio de San Severiano. El fogonazo se hizo visible desde el Monte Hacho en Ceuta, y la nube se vio desde las localidades de la Bahía y desde Sevilla. El ruido de la detonación llegó incluso a Portugal, donde se confundió con un terremoto.

Efectivos de la Armada, del Ejército, de Infantería de Marina y de la Guardia Civil contribuyeron al desescombro y rescate de heridos y de cuerpos tras el desastre. Las cifras oficiales hablan de 150 personas fallecidas, más de 5.000 heridos, más de 2.000 edificios dañados y 500 totalmente destruidos.

Conmemoración en Cádiz

Para conmemorar la fecha, José María González, alcalde de Cádiz, realizará una ofrenda floral en la rotonda de San Severiano. Además, el Ayuntamiento ha organizado visitas guiadas a la exposición permanente sobre esta explosión que se encuentra en el castillo de Santa Catalina.