A este Cádiz no lo resucita nadie (1-3)

La misma crónica de siempre, pero con distintos protagonistas y con la sensación de que el tiempo no va a frenar a un equipo hecho pedazos. Esta vez el Córdoba el que revivió a costa de un Cádiz que no hace absolutamente nada bien sobre el césped. Y que ofrece una sensación de ir de cabeza a Primera Federación que no se la quita nadie.

Sergio González propuso un once con muchas modificaciones y un cambio de sistema en el conjunto amarillo. Por decisión técnica se quedaron fuera Raúl Pereira y Pelayo Fernández, y el técnico catalán apostó por un nuevo dibujo táctico con tres centrales, dos carrileros y tres centrocampistas. Regresa Moussa Diakité tras su encuentro internacional con la selección absoluta de Mali y Roger Martí, que anotó el tanto amarillo en Ceuta, fue la máxima referencia ofensiva del Cádiz ante el Córdoba.

Todo para afrontar un encuentro muy importante para los amarillos, que llegaban a la cita con tan solo cuatro puntos de los últimos 36, mientras que el Córdoba CF contaba con siete derrotas en los últimos ocho partidos.

El regalo del Cádiz esta vez fue de Diakité

Pero nada de eso vale porque, como si de una tradición futbolística se tratara, el Cádiz volvió a regalar. Esta vez en forma de penalti. Moussa Diakité pisó a Sergi Guardiola en una acción intrascendente y permitió que Carracedo, desde los once metros, transformara el lanzamiento y adelantara al Córdoba. El varapalo llegaba pronto y noqueaba a los amarillos que, ciertamente, no comenzaron del todo mal el encuentro.

El Córdoba se vino arriba y comenzó a dominar a través de posesiones largas. Un equipo que llegaba muerto y que el Cádiz había logrado resucitar, como ya hizo anteriormente con el Ceuta, el Zaragoza o el Valladolid. De hecho, pudo encontrar el segundo a través de Sergi Guardiola o Adrián Fuentes, pero sus disparos no encontraron portería. La única ocasión cadista estuvo en las botas de Roger Martí.

Fue una buena acción asociativa entre Arribas (el más destacado) y Climent, que finalizó con un centro que el de Torrent, tras un buen control, cruzaba demasiado y dirigía el esférico a rozar prácticamente el palo de la portería defendida por Iker Álvarez. Eso sí, el Córdoba a punto estuvo de anotar el segundo con un disparo de Vilarasa que obligó a Víctor Aznar a realizar una meritoria intervención.

El mismo bochorno de siempre en el segundo tiempo

Tras el descanso poco o nada cambió. Un equipo muerto, que no defiende, que no ataca, que no ejecuta bien las acciones a balón parado, que no marca correctamente a los rivales. Un conjunto anímicamente ya descendido que solo necesita que la clasificación lo certifique. La sentencia llegó pronto, en el minuto 58, cuando Adrián Fuentes anotó un golazo para poner el segundo del Córdoba ante el Cádiz.

Peor se ponían las cosas poco después cuando Mario Climent recibía la tarjeta roja directa por impactar con la pierna en el cuello de un rival. Todo mal en el cuadro de Sergio González, que lastimosamente toca decir que ha empeorado al Cádiz de Gaizka Garitano. Hubo un mínimo de esperanza al llegar el tanto de Sergio Arribas, el mejor de los amarillos, en el minuto 80.

Las dudas y la incertidumbre podían aparecer en el Córdoba, y lo hicieron al estar a punto de empatar el Cádiz a través de Yussi Diarra. El cabezazo del maliense, a centro de Diakité, se marchó arriba cuando tenía todo a favor. Y claro, del perdón a la sentencia visitante. Una contra rápida desembocaba en el 1-3 que anotaba Isma Ruiz para enterrar cualquier aspiración cadista.

Son 4 puntos de los últimos 39 y, si mañana ganara el Zaragoza, el Cádiz se quedaría tan solo un punto por encima del descenso. Un equipo horrible, de los peores que se recuerdan, que va cuesta abajo sin frenos y que parece que tiene como meta el estar la próxima temporada en Primera Federación.

Comparte esta noticia