Manuel Romero Bejarano analiza en ‘El pueblo pereçe de sed’ los intentos por canalizar el agua de manantiales hasta la ciudad

El teniente de alcaldesa de Dinamización Cultural y Patrimonio Histórico, Francisco Camas, y el gerente de Aquajerez, Enrique Reina, han presentado en la Sala refectorio de los ‘Claustros de Santo Domingo’ el libro ‘El pueblo pereçe de sed. El abastecimiento de agua a Jerez de la Frontera durante el renacimiento (1500-1614)’ de Manuel Romero Bejarano.

Francisco Camas ha subrayado que “no podíamos dejar pasar la oportunidad de publicar este trabajo porque es importante recordar de dónde venimos, cómo eran las circunstancias que teníamos y cómo vivimos hoy. ”.

Enrique Reina ha subrayado el optimismo con el que afrontar el presente tras la lectura del libro basado en varios aspectos en los que se ha evolucionado como la calidad del agua hoy, la evolución del precio de ese agua y la propiedad. Reina también ha hecho referencia a cómo en el siglo XVI ya se recurrió a la colaboración público-privada para tratar de desarrollar proyectos.

Manuel Romero Bejarano ha explicado los pormenores del trabajo de investigación realizado y ha incidido en el origen de la ciudad y su falta de infraestructuras. “Cuando jerez nace como ciudad, se piensa que fue en el siglo IX, en época del califato, priman las construcciones defensivas frente a otras necesidades como el tener agua de calidad en la ciudad. Era una época donde se vivía la guerra a diario y fue un periodo que se prolongó hasta entrado el siglo XV. Jerez estuvo en un frente de guerra y había que defender la ciudad a costa de no tener cerca agua de calidad”.  

‘El pueblo pereçe de sed. El abastecimiento de agua a jerez de la Frontera durante el renacimiento (1500-1614)’ analiza el abastecimiento de agua potable a Jerez, una ciudad próspera en el siglo XVI aunque con problemas de gestión. Manuel Romero Bejarano repasa en esta obra los pozos de los que se abastecía la ciudadanía, las fuentes existentes y los proyectos de canalización desde los manantiales.

De estos últimos intentos por parte del Ayuntamiento de aquella época sólo fructificó uno: la conducción de la fuente de Los Albarizones hasta la zona de la actual Ermita de Guía, que en el siglo XVI se encontraba a las afueras de la ciudad. Romero Bejarano relata las circunstancias de aquella construcción y las diferentes averías que fue sufriendo desde su puesta en funcionamiento.

Esta publicación ve la luz tras la conmemoración del 150º aniversario de la traída de aguas a la ciudad desde el manantial de Tempul en 1869, tres siglos después del periodo analizado por la obra presentada hoy que ha sido editada por el Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Jerez con la colaboración de Aquajerez.

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