Cádiz recupera el Retablo de Maese Pedro, joya del patrimonio titiritero gaditano

Foto: Ayto Cádiz

El Ayuntamiento de Cádiz ha culminado la restauración del Retablo de Maese Pedro, una de las piezas más emblemáticas del Museo del Títere. La actuación forma parte del plan de conservación del patrimonio titiritero gaditano que impulsa la Delegación Municipal de Cultura, dirigida por la teniente de alcalde Maite González.

Una obra clave inspirada en Cervantes

El Retablo de Maese Pedro es una ópera para títeres en un acto compuesta en 1922 por el músico gaditano Manuel de Falla. La obra se inspira en el capítulo XXVI de la segunda parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, escrita por Miguel de Cervantes.

Además, las marionetas restauradas se crearon para el Concierto Extraordinario de Música Española celebrado en Nueva York el 12 de octubre de 1964. En aquella ocasión, el evento contó con la dirección musical de Odón Alonso y la dirección escénica de Aitor de Goiricelaya.

Siete marionetas de gran valor artístico

El conjunto restaurado está formado por siete marionetas. Por un lado, seis son marionetas de hilo: cuatro personajes y dos caballos. Los personajes miden aproximadamente un metro de altura. Presentan cabeza de cartón policromada, extremidades articuladas en madera y manos talladas. Asimismo, disponen de una percha de ocho hilos que permite su manipulación.

Por otro lado, los dos caballos están construidos en cartón policromado con estructura interna de madera. Alcanzan unos 60 centímetros de altura y cuentan con una percha más sencilla de dos hilos.

La séptima pieza es ‘Cíngara’, una marioneta de varilla realizada en 1945 por Sergei Obraztsov. En este caso, la cabeza está elaborada en cartón policromado y dispone de mandíbula articulada. Todas las figuras conservan su indumentaria original confeccionada con tejidos.

Un proceso de restauración minucioso

El tratamiento de conservación-restauración ha sido integral. En primer lugar, los técnicos eliminaron suciedades acumuladas con el paso del tiempo. Posteriormente, consolidaron las zonas debilitadas para garantizar la estabilidad estructural de las piezas.

Además, el equipo realizó el encolado de dedos, la reintegración de elementos fracturados y la fijación de piezas sueltas o descolgadas. Gracias a estos trabajos, el conjunto recupera su integridad estética y funcional.

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