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Doble pena máxima del Cádiz en Mallorca (2-1)

Foto: Cádiz CF

Dos penaltis en contra -el segundo de ellos injusto- finiquitaron al Cádiz que se había adelantado con un tanto de Rubén Alcaraz. La derrota deja muy tocado a los de Sergio González que perdieron una oportunidad única de salir del descenso y dejaron escapar a un rival directo que creyó, que fue mejor en muchas fases del partido y que enseñó que las victorias en casa son sufridas pero saben mejor y el Cádiz, si quiere salvarse, tendrá que empezar a sumar victorias ante su gente o no tendrá nada más que hacer en Primera.

Lo de Valencia no fue un espejismo y el Cádiz inició con la misma intensidad y presión en campo contrario que en Mestalla; toda una declaración de intenciones del equipo de Sergio González que dominó el inicio, obligó al Mallorca a defender y encontró un enorme regalo en forma de golazo de Rubén Alcaraz que demostró que su pierna izquierda es también oro puro con un golpeo imposible para el debutante Sergio Rico.

Tras el tanto el Cádiz cedió el balón a los locales que hicieron daño a balón parado -qué sufrimiento del Cádiz en estas jugadas este año- y Muriqi a punto estuvo de marcar con un cabezazo centrado. El partido era una constante de ida y vuelta con el Mallorca atacando y el Cádiz contraatacando.

Emoción durante todo el partido

Desde el gol cadista, el Mallorca cogió fuerza, se fue arriba y logró empatar transformando un penalti claro por agarrón de Alejo dentro del área; Salva Sevilla no perdonó la falta a un ex cadista como Brian Oliván y el Mallorca marcaba un tanto en casa, cinco partidos después.

El partido tuvo de todo en la primera parte con un Mallorca dominador pero un Cádiz que también seguía mirando arriba. Ledesma y Sergio Rico se tuvieron que emplear a fondo con remates de Muriqi y del Cádiz que en el descuento tuvo en una buena jugada de Lucas Pérez y disparo final de Alejo con una ocasión salvada por el ex del PSG; y un minuto después fue Ángel quien mandó el balón a los dos palos en un mismo disparo. Un empate al descanso que era justo porque ambos equipos estaban dando su mejor versión.

El Cádiz muere de pie pero sin ideas en el tramo final

La segunda parte fue más un despropósito (del árbitro) que otra cosa porque ningún equipo fue superior en el inicio, ambos con miedo de perder, pero un balón de la nada, despejado por Ledesma fue señalado como penalti y ahí se terminaron las esperanzas del equipo cadista que intentó igualar la contienda, lo pudo hacer, pero careció de fortuna para ello.

En el cómputo global seguramente muchos podríamos pensar que el empate hubiera sido lo más justo porque los dos equipos miraron arriba, buscaron la portería rival pero con distinta fortuna; un cabezazo de Luis Hernández se marchó arriba, previamente Iza mandó el balón al palo y el Mallorca no finiquitó el encuentro porque Ledesma lo evitó.

La pena es máxima, como los dos penaltis señalados que castigaron al Cádiz y le sumieron en un mar de dudas, comprobando que son los partidos en casa, con tu gente, donde se cierran las permanencias y se consiguen los grandes logros. Porque con o sin árbitros de por medio, ganar como local es ya una obligación en el feudo cadista.

Ficha técnica:

RCD Mallorca: Sergio Rico, Brian Oliván, Raillo, Valjent, Maffeo; De Galarreta, Salva Sevilla (A. Sánchez 82′), Dani Rodríguez, Take (Batagglia 89′), Ángel (Ndiaye), Muriqi (Prats 89′).

Cádiz CF: 25 Ledesma, 20 Iza, 32 Chust, 5 Haroyan (Idrissi 91′), 22 Espino;  8 Álex (Luis Hernández 74′),  4 Rubén Alcaraz, 14 Alejo (Sobrino 61′), 7 Salvi (Jonsson 61′); 18 Negredo, 25 Lucas Pérez (Perea 91′). 

Árbitro: Del Cerro Grande (comité madrileño) que amonestó a Iza (59′), Ledesma (64′), De Gallarreta (69′), Chust y Ndiaye.

Goles: 0-1 Rubén Alcaraz 8′; 1-1 Salva Sevilla 20′ (penalti); 2-1 Muriqi 68′

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