El gol se toma la tarde libre en Los Cármenes (0-0)

Foto: CCF

Un derbi andaluz pide goles y goles es exactamente lo que no hubo en el Nuevo Los Cármenes en el duelo que enfrentaba al Granada y al Cádiz. El cuadro nazarí gozó de mejores ocasiones, mientras que los de Gaizka Garitano, sin sufrir demasiado, volvieron a subirse al tren de la solidez defensiva para sumar una nueva portería a cero y, al mismo tiempo, regalar una versión muy espesa en ataque a pesar del arsenal ofensivo con el que cuenta Gaizka Garitano.

El técnico vasco realizó un par de modificaciones en el once titular: Dela entró en lugar de Tabatadze y Dawda Camara sustituyó como máxima referencia ofensiva al lesionado Álvaro García Pascual. Garitano mantuvo el doble pivote formado por Ortuño y Álex Fernández, y desplazó a Ontiveros a la banda izquierda para que Suso fuera dueño y señor de la mediapunta y gozara de mayor libertad.

El Cádiz planteó un partido típico de los que propone Gaizka Garitano. Tratar de que ocurran poquitas cosas y buscar el aprovechamiento de alguna situación ofensiva. La realidad es que el Granada tuvo mejores ocasiones en el encuentro, y comenzó asustando ya que se adelantaba en el minuto 4. Sin embargo, Pau Casadesús estaba adelantado y el tanto fue anulado. El cuadro de Pacheta, con un Rubén Alcaraz extramotivado, parecía llevar las riendas del choque, aunque los amarillos ofrecían la sensación de poder hacer daño en alguna acción aislada. Ortuño probó fortuna desde la distancia en un disparo que atrapó Luca Zidane, y Ontiveros estrelló el balón en el larguero al filo del descanso. Antes, Álex Sola tuvo la más clara del primer tiempo con un remate totalmente solo que mando inexplicablemente arriba.

Nazaríes y gaditanos firman el empate

Ya en el segundo tiempo el guion del partido parecía no variar demasiado. En el minuto 50, Rubén Alcaraz estuvo a punto de adelantar a los de Pacheta. El ex del Cádiz cabeceó libre de marca un saque de esquina y el balón se fue rozando el palo derecho de la portería de Víctor Aznar. Garitano movía fichas desde el banquillo y daba entrada a Tabatadze y Moussa Diakité, y el georgiano aportó más energía al frente de ataque. De hecho, cazó un rechace dentro del área que mandó por encima del larguero.

No pasaron demasiadas cosas en el partido hasta el pitido final. Naasei pudo hacer el tanto nazarí en una nueva jugada de acción a balón parado en la que el Cádiz permitía un remate local. Víctor Aznar, atento, se hizo con el esférico. Fue el cuadro amarillo el que terminó mejor el partido, e incluso pudo llevarse el gato al agua si Diarra acierta en la última jugada tras un saque de esquina. Finalmente, empate a cero que permite a los de Garitano volver a sumar, conseguir una nueva portería a cero y continuar en la zona alta de la tabla.

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