Martín Vila, concejal de Urbanismo y Movilidad del Ayuntamiento de Cádiz, ha recordado que la asociación de vecinos “venía reclamando desde hace años esta intervención, que va a suponer un revulsivo para la plaza”. El proyecto con el objetivo de la eliminación de las barreras arquitectónicas no sólo en el perímetro de la plaza, sino que también se habilitarán pasos accesibles hacia el interior, hasta la estatua de Castelar. “Sólo quedarían con escalones los dos pasos correspondientes a las pérgolas que ya existen en la plaza”, ha explicado Vila.

El proyecto contempla también “toda la sustitución y renovación de la red de saneamiento y abastecimiento, así como el cambio de todas las luminarias por tecnología LED, lo que supone un importante ahorro energético”, ha explicado.

«Los bancos del perímetro exterior se mantienen pero el resto de bancos de madera se sustituyen por unos accesibles. Se cambia de los neorrománticos actuales por otros que permiten que personas mayores o con dificultades motoras puedan sentarse y levantarse con facilidad”, concluye el concejal.

Un barrio más accesible y recuperado

Finalmente, se incorporarán nuevas fuentes en la plaza y más bicicleteros. «Se permitirá que se pueda transitar por todos los puntos de la plaza sin ningún tipo de dificultad. Generar un espacio de convivencia para el barrio y recuperándolo para sus vecinos”, ha subrayado Vila.

Martín Vila y Rocío Sáez han aprovechado la reunión con los vecinos de Cádiz Centro para hablar de la zona de bajas emisiones. De cómo quedarían todos los accesos al casco histórico y, en particular, a la plaza de Candelaria.

«Vamos a colocar un sistema de lectura de matrículas por todo el casco histórico, con el que se permitirá el acceso a los residentes. Y también vamos a utilizar un software mucho más accesible e intuitivo para manejar los permisos para acceder al centro histórico”, ha anunciado el edil.