En Sanlúcar creen en los milagros

Foto: Atco Sanluqueño

La situación del Atlético Sanluqueño no es, ni mucho menos, para lanzar las campanas al vuelo. La permanencia continúa estando complicada y el camino todavía es largo. Sin embargo, la victoria lograda este viernes a domicilio frente al Real Murcia representa un paso adelante ante un rival directísimo en la pelea por seguir compitiendo en el Grupo 2 de Primera Federación.

Lo que ocurre es que, si se analiza todo lo que ha ocurrido en El Palmar durante los últimos meses, el mérito del equipo adquiere un valor especial. Este Sanluqueño ha demostrado que tiene alma, coraje y orgullo competitivo y, sobre todo, ha dejado claro que no piensa rendirse.

El pasado mercado invernal dejó en el club una sensación de desamparo deportivo. Las salidas de varios jugadores importantes transmitían la impresión de que el proyecto había perdido fuerza, y tanto el futuro deportivo como la estabilidad institucional del Sanluqueño quedaban en entredicho. Luis Simón, Twizard, Sergio Niza, Noah, Ismael Álvarez, Raúl López, Samu Almagro o Usher Lobede aterrizaban en El Palmar para que desde el club verdiblanco salieran jugadores como Zequi, Trapero o Adri Castellano.

El Atlético Sanluqueño sumó tres puntos de oro ante el Real Murcia

El equipo se reforzó en gran medida con futbolistas procedentes del Cádiz Mirandilla de Tercera Federación y la llegada de estos jugadores también vino acompañada de cambios dentro del cuerpo técnico que, sorpresa, también procedían de la entidad amarilla. Pedro Mateos, junto a Jesuli Velázquez, asumían el reto de gestionar un grupo tremendamente joven en una categoría tremendamente competitiva.

Cuando aterrizaron en El Palmar el equipo estaba a ocho de la permanencia y, tras ocho encuentros en el banquillo y habiendo sumado doce puntos, el Atlético Sanluqueño está a cinco o seis en función de lo que haga el domingo el Juventud Torremolinos. Es cierto que no recorta demasiada ventaja a la salvación, pero la inercia positiva que está tomando el vestuario invita a cierto optimismo.

A pesar de las dudas iniciales, el equipo está compitiendo, está cogiendo el tono y ojo que sueña con otra permanencia histórica a las que se están acostumbrando en El Palmar. La victoria frente al Real Murcia es un ejemplo claro de ello. Tras el triunfo en casa ante el Marbella, los de Pedro Mateos asaltaron el estadio de un club histórico gracias al tanto de Agustín Juárez y, tras el impulso anímico que suponen dos triunfos consecutivos, ya sueñan con otra permanencia épica y agónica, de esas a las que el Atlético Sanluqueño está acostumbrado.

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