Fallece Manolín Bueno, histórico exjugador del Cádiz CF y del Real Madrid

Foto: CCF

El mundo del fútbol ha despedido este sábado a Manolín Bueno, exfutbolista nacido en Sevilla, pero criado en Cádiz, que defendió las camisetas del Cádiz Club de Fútbol y del Real Madrid CF, y cuya trayectoria quedó marcada por su talento, profesionalidad y una carrera ligada a algunos de los años más brillantes del fútbol español.

El Cádiz CF ha expresado públicamente su pésame, recordando a Manolín como orgulloso gaditano y cadista, que vistió la camiseta amarilla en la temporada 1958-59. Desde el club han trasladado su cariño y condolencias a familiares y allegados.

Un debut soñado en el Carranza

Manolín Bueno debutó en Liga con el Cádiz siendo apenas un joven extremo. Lo hizo en el estadio amarillo, frente a la UD Levante, en un partido que terminó con empate a dos goles y en el que el gaditano marcó uno de los tantos.

Aquella temporada disputó 23 encuentros de Segunda División, en los que anotó seis goles, a los que sumó dos más en la Copa. Su impacto fue inmediato y no pasó desapercibido. En apenas nueve meses, su progresión llamó la atención de técnicos y ojeadores del fútbol nacional.

Un fichaje histórico por el Real Madrid

El 1 de mayo de 1959, el Real Madrid formalizó su fichaje tras la recomendación de figuras clave del club blanco. La operación se cerró por 1.250.000 pesetas, una cifra récord para la época que, además, supuso un importante alivio económico para el Cádiz CF.

Su llegada al conjunto madrileño coincidió con la plenitud de Paco Gento, una de las mayores leyendas del fútbol mundial. Esa circunstancia condicionó su protagonismo, aunque nunca empañó su prestigio como futbolista de enorme calidad.

Doce temporadas de compromiso y profesionalidad

Entre 1959 y 1971, Manolín Bueno defendió durante doce temporadas la camiseta blanca. Formó parte de plantillas que conquistaron numerosos títulos nacionales e internacionales y siempre respondió con un alto nivel competitivo cada vez que tuvo la oportunidad de jugar, especialmente cuando Gento no estaba disponible.

Su carrera quedó definida por la discreción, el compromiso y el respeto al escudo, cualidades que le granjearon el reconocimiento dentro y fuera del terreno de juego.

Manolín Bueno demostró siempre que pudo su habilidad para el regate, su técnica en el control y facilidad para asistir a los compañeros. Durante 12 temporadas se ganó un hueco en la historia madridista y enamoró con su calidad a la afición. No jugó tanto como otras leyendas madridistas debido a que coincidió con el increíble Paco Gento.

El andaluz era el mejor recambio posible para las pocas ausencias de la Galerna del Cantábrico y las muestras de su clase se pudieron contemplar en más de 100 partidos oficiales, en los que marcó 27 goles. Llegó a nuestro club con sólo 19 años, un enorme futuro y el mejor profesor para hacer de él uno de los grandes extremos españoles de su tiempo.

Hijo de futbolista, su padre, Manuel Bueno Fernández, fue portero del Sevilla en Primera División. Durante su etapa de madridista, Manolín fue convocado con la selección española en una ocasión, aunque no llegó a debutar. Bueno llegó procedente del Cádiz en 1959 y se marchó al Sevilla con 31 años, donde se retiró como jugador.

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