La Fundación Provincial de Cultura de la Diputación de Cádiz ha puesto en marcha una campaña de promoción de la Vía Verde que tiene como aliciente su gastronomía y pretende dinamizar y promocionar la actividad de la hostelería local. La campaña lleva por título ‘Vía Verde de la Sierra, todo sabor’, que se pone en marcha este miércoles día 7.

Así las personas usuarias de la Vía Verde de la Sierra que realicen un consumo mínimo de 10 euros en alguno de los restaurantes adheridos a la campaña podrán conseguir camisetas diseñadas con el lema ‘Vía Verde de la Sierra, todo sabor’. Los establecimientos incluidos en el programa son las estaciones de la Vía Verde de la Sierra en Puerto Serrano, Coripe y Olvera y la Cantina de Zaframagón. La clientela obtendrá estas camisetas canjeando el ticket de consumición que acredita el consumo mínimo en los lugares habilitados para tal fin: el Centro de Interpretación de la Vía Verde de la Sierra en Olvera, el Observatorio Ornitológico de Zaframagón y la propia sede de Fundación Vía Verde, en Puerto Serrano.

Reivindicar el patrimonio gastronómico de Cádiz

La iniciativa pretende salvaguardar y promover el patrimonio gastronómico de la Sierra de Cádiz, vincular la gastronomía con el propio territorio y ofrecer una experiencia completa que une la cocina con las propias vivencias que el visitante experimenta durante su estancia.    La campaña se dirige a la población en general y a los visitantes y usuarios de la Vía Verde de la Sierra, con el fin de que puedan descubrir qué sabores y experiencias la definen como destino turístico.

Está previsto que la campaña se realice durante el periodo comprendido entre el 7 y el 27 de septiembre de 2022 o hasta fin de existencias. Además, se dará a conocer a través de diferentes medios, entre los que se incluyen las redes sociales de la Fundación Vía Verde de la Sierra y la página web de la misma.

La Vía Verde de la Sierra, con más de 300.000 visitas anuales, cuenta entre sus infraestructuras con tres antiguas estaciones acondicionadas como restaurantes en los que se sirven platos tanto de cocina tradicional como de nueva cocina, y un antiguo almacén en plena reserva natural del Peñón de Zaframagón que funciona como cantina y que sirve tapas caseras con ingredientes de la zona.