El estado actual de los embalses es crítico. En la provincia de Cádiz se encuentran, según el último dato disponible, al 27,96% de su capacidad. Es una situación preocupante que tiene que provocar reacciones ante la situación de sequía.

La escasez de lluvias en los últimos tres años han contribuido a una situación preocupante, no solo en la provincia de Cádiz, sino en toda Andalucía. Por ello, la consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Carmen Crespo, ha mantenido una reunión de trabajo con el secretario general del Agua de la Consejería, Ramiro Angulo, y con los directores generales de Infraestructuras del Agua y de Recursos Hídricos, Álvaro Real y Susana Benavides, respectivamente, para abordar los grandes retos que se presentan en esta materia en la presente legislatura.

La idea de la Junta de Andalucía es finalizar las infraestructuras hídricas necesarias «para evitar que tengamos dificultades adicionales», apuntó la consejera. También ha incidido en que se trabajará la gestión del agua desde varios frentes: «Estamos a favor de las interconexiones hídricas, las conducciones, las aguas subterráneas, el agua desalada y, por supuesto, las aguas regeneradas”. Estas últimas tendrán un especial protagonismo en esta legislatura para proporcionar agua para los regantes. Por ello, ya se está trabajando en el II Plan de Aguas Regeneradas.

Ayuda del Gobierno

La consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha subrayado la importancia de mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y ha advertido de que “el Gobierno de España tiene que colaborar también para evitar que siga acrecentándose la desventaja de Andalucía y otros territorios del sur con respecto a territorios con mayor disponibilidad hídrica”. Carmen Crespo ha vuelto a pedir al Estado una reprogramación de los fondos Next Generation “para que vengan más recursos para el agua”. Crespo ha insistido en la necesidad de que exista “solidaridad entre territorios”. Para la consejera, “el agua no puede tratarse como un tema político, sino socioeconómico, no es de nadie, es de todos”.

La consejera de Agua ha pedido, además, la convocatoria “urgente” de la Mesa Nacional de la Sequía, donde demandará, una vez más, la puesta en marcha de las obras hidráulicas de interés general del Estado. Se trata del foro ideal para, como ha asegurado, para “abordar conjuntamente la situación de déficit hídrico y que la administración central active, como ha hecho el Gobierno andaluz, medidas de emergencia”. Crespo mantendrá una reunión el próximo 9 de septiembre con el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, al que volverá a trasladar la necesidad de la puesta en marcha de las obras hidráulicas competencia del Gobierno central.

Otras medidas

Respecto al agua desalada, Carmen Crespo ha pedido, de nuevo, la ampliación de desaladoras como, por ejemplo, las de Carboneras o el Campo de Dalías, en la provincia de Almería, así como una bonificación, como mínimo, hasta los 0,30 euros, no solo para el regadío, también para municipios que se surten mayoritariamente de esta fuente hídrica para su abastecimiento.

Por otra parte, la consejera anima al sector a participar de forma activa en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Perte) del agua para que “Andalucía pueda tener la mayor presencia posible y pueda beneficiarse de esta financiación europea”. Al respecto, Crespo ha manifestado la “importancia de que el Gobierno de España permita una cogobernanza en materia hídrica con las comunidades autónomas a la hora de decidir el destino de los fondos que han de venir para paliar los efectos de la sequía y garantizar el suministro de agua”.

El Gobierno de Andalucía ha movilizado entre los dos decretos de sequía 143 millones de euros para obras hidráulicas fundamentales en las cuencas que son de su competencia, como son la Guadalete-Barbate, Tinto-Odiel-Piedras y Cuencas Mediterráneas. Éstas suponen solo el 33% del territorio andaluz, con el 67% restante, la Cuenca Hidrográfica del Guadalquivir, con competencia estatal.

Restauración de cauces

Por otra parte, Carmen Crespo ha adelantado que “la Consejería está trabajando en la identificación de cauces y puntos críticos en los que actuar ante la previsión, vista la elevada temperatura en la que se encuentra el Mar Mediterráneo y, por consiguiente, el mayor riesgo de que se produzcan DANAs en los próximos meses”. Cabe destacar que la limpieza de ramblas y cauces ha sido una constante de la Consejería en los últimos tres años y medio para evitar o minimizar riesgos.