La nueva reforma de Tercera Federación podría cambiar el futuro de los seis equipos gaditanos

Foto: Racing Club Portuense

La provincia de Cádiz tendrá un peso importante en el Grupo X de Tercera Federación durante la temporada 2026-27. Hasta seis equipos gaditanos competirán en la categoría, una cifra que refuerza el protagonismo del fútbol provincial en una de las divisiones más exigentes e igualadas del panorama nacional.

A los conjuntos que lograron mantener la categoría el pasado curso, el Cádiz CF Mirandilla, la Real Balompédica Linense y el Chiclana CF, se suman dos novedades destacadas: el regreso del Racing Club Portuense tras su ascenso desde División de Honor y el descenso del Xerez Deportivo FC desde Segunda Federación.

La pasada temporada dejó un sabor agridulce para los representantes de la provincia. Tanto el Mirandilla como la Balona y el Conil CF llegaron con opciones de disputar el playoff de ascenso hasta la última jornada, pero finalmente ninguno logró alcanzar ese objetivo.

Sin embargo, mientras los equipos ya empiezan a mirar hacia la temporada 2026-27, en el horizonte aparece un posible cambio de gran relevancia. La estructura de la categoría podría sufrir modificaciones importantes de cara a la campaña 2027-28, un escenario que podría alterar el futuro de los clubes y del propio Grupo X.

Los seis equipos de la provincia de Tercera Federación se podrían ver afectados de una nueva medida a partir de la 2027/28

La Tercera Federación podría experimentar un cambio muy importante en su sistema de ascensos. Según informa la cuenta especializada @GolSinVar, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tiene previsto aprobar el próximo 30 de junio una modificación que eliminará las eliminatorias territoriales previas de los playoffs a partir de la temporada 2027/28. De esta forma, los cruces pasarían a decidirse mediante sorteo puro, una medida que podría aumentar las opciones de ascenso para numerosos clubes de todo el país.

Hasta ahora, los equipos clasificados entre la segunda y la quinta posición de cada grupo debían enfrentarse primero a rivales de su misma federación territorial. Sin embargo, el nuevo modelo acabaría con ese sistema y permitiría que los enfrentamientos se decidieran exclusivamente por sorteo, respetando únicamente el orden de clasificación (segundo contra quinto y tercero contra cuarto) obtenido durante la fase regular. Así, los equipos podrían cruzarse con clubes de cualquier territorio o incluso con conjuntos de su misma comunidad autónoma si el azar así lo determina.

Más opciones de ascenso para los equipos de cada grupo… o menos

Con esta modificación, los cuatro equipos clasificados para el playoff disputarían directamente las tres eliminatorias necesarias para ascender frente a rivales procedentes de otros grupos. Esta medida evitaría que varios aspirantes de una misma región se eliminaran entre sí en las primeras rondas, una situación que hasta ahora limitaba considerablemente las posibilidades de promoción de los conjuntos de la misma zona geográfica.

Además, el nuevo sistema podría generar escenarios inéditos. En el mejor de los casos, un mismo grupo podría llegar a aportar hasta cinco equipos ascendidos a Segunda Federación en una misma campaña. A ello contribuiría el ascenso directo del campeón liguero y la posibilidad de que otros cuatro clubes superaran con éxito las eliminatorias del playoff. Por tanto, el cambio podría tener un impacto muy positivo en territorios con grupos especialmente competitivos, aunque perjudicaría notablemente a grupos con menos nivel que se quedarían única y exclusivamente con el ascenso que lograra de forma directa el primer clasificado.

Otro de los aspectos que valoran positivamente los defensores de esta reforma es su influencia sobre los conocidos arrastres entre categorías. Cuando una comunidad autónoma acumula numerosos descensos desde divisiones superiores, las plazas disponibles en categorías inferiores suelen verse afectadas. En este sentido, el aumento potencial de ascensos permitiría compensar mejor esos movimientos y equilibrar la estructura competitiva de cada territorio.

Por el momento, la propuesta aún debe recibir el visto bueno definitivo de la Asamblea de la RFEF prevista para el próximo 30 de junio. No obstante, si se confirma su aprobación, la Tercera Federación afrontará una transformación histórica que cambiará por completo el camino hacia el ascenso y abrirá nuevas oportunidades para decenas de clubes del fútbol modesto español.

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