La Policía Local de Jerez salva la vida de una niña de 17 meses que dejó de respirar

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Foto: Ayuntamiento de Jerez

La noche del domingo dejó una historia que, por suerte, terminó bien. Una de esas que te encogen el pecho mientras ocurren… y que te devuelven el aliento cuando ya todo ha pasado. Una niña de 17 meses, que había dejado de respirar, fue salvada gracias a la rápida reacción de los agentes de una unidad motorizada de la Policía Local de Jerez.

Todo sucedió alrededor de las 22:00 horas, cuando los agentes observaron algo que no suele verse: un coche circulando deprisa, tocando el claxon sin parar y con la conductora sacando la mano por la ventanilla pidiendo ayuda desesperadamente. Era una madre. Dentro iba ella, su hijo de 8 años… y su pequeña, que no respiraba.

Los agentes no dudaron ni un segundo. Activaron las luces, escoltaron el vehículo y uno de ellos —subinspector— se subió directamente al coche para acompañar a la familia rumbo al hospital. Fue entonces cuando lo vio claro: la bebé comenzaba a presentar color amoratado, la lengua hacia atrás, y la boca totalmente rígida. No había tiempo.

Ordenó detener la marcha a la altura de la avenida Torresoto y, en plena calle, practicó las maniobras necesarias para insuflar aire y liberar la vía respiratoria. Minutos eternos… de esos que se sienten como una vida entera. Pero funcionó. La niña volvió a respirar. Y con ella, respiró su madre, su hermano… y los propios agentes.

La patrulla acompañó después al vehículo hasta el Hospital Universitario de Jerez, permaneciendo allí hasta que llegó un familiar que pudo hacerse cargo del hermano mayor. Según informó la familia a la Policía Local, la pequeña se encuentra estable.

No fue la única intervención humanitaria del cuerpo

Hace apenas unos días, otra unidad policial logró reanimar a una adolescente que entró en parada cardiorrespiratoria en su domicilio. Cuando los agentes llegaron, la joven no respiraba. Aplicaron maniobras de RCP hasta que el 061 pudo estabilizarla y trasladarla al hospital. Otra vida a tiempo.

Ese mismo fin de semana, a última hora de la noche, los agentes atendieron también a un menor desmayado por intoxicación etílica en la calle Tornería. Tras localizar a los padres, escoltaron al joven hasta el hospital activando nuevamente el dispositivo de urgencia.

Más actuaciones en la ciudad

En los últimos días, la Policía Local ha registrado también intervenciones relacionadas con la seguridad vial:
– Un conductor de ciclomotor sin licencia implicado en un accidente.
– Una conductora ebria que chocó contra una farola.
– Un positivo en alcoholemia tras una colisión en la glorieta de Biarritz.

Además, se intervino una papelina de cocaína a un conductor de patinete eléctrico que circulaba en sentido contrario y se denunciaron a dos individuos por portar armas blancas no autorizadas.

Dentro de las campañas de la DGT, fue sancionado el conductor de una furgoneta por usar el teléfono móvil mientras conducía. Y en materia de hostelería, se levantaron actas por falta de seguro, ocupación indebida de vía pública, actuaciones sin autorización y un caso de incumplimiento del horario de cierre.

Una semana intensa… pero también una semana que deja claro algo importante:
a veces, la diferencia entre una tragedia y un milagro está en la rapidez, la formación y la humanidad de quienes velan por la ciudad.

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