La primera jornada sin Verja transforma el paso entre La Línea y Gibraltar

Miles de trabajadores cruzan por primera vez sin controles ni necesidad de mostrar el DNI en una jornada histórica que marca el inicio de una nueva etapa en la frontera.

La histórica desaparición de la Verja entre La Línea de la Concepción y Gibraltar ha cambiado por completo la rutina de miles de trabajadores transfronterizos. En la primera jornada laboral sin controles fronterizos, el paso entre ambos territorios se ha desarrollado con total normalidad, sin colas ni la obligación de mostrar el Documento Nacional de Identidad o el pasaporte para acceder al Peñón.

Un cruce más rápido y sin controles

Desde primera hora de la mañana, trabajadores, ciclistas, peatones y conductores han atravesado la antigua frontera sin detenerse ante las garitas, que ya permanecen vacías. Muchos de los usuarios han aprovechado la jornada para inmortalizar un momento considerado histórico, mientras otros destacaban el ahorro de tiempo en sus desplazamientos diarios.

La eliminación de los controles supone un cambio significativo para los más de 15.000 trabajadores transfronterizos que cada día se desplazan entre el Campo de Gibraltar y el Peñón, poniendo fin a décadas de esperas e incertidumbre en el paso fronterizo.

Comienza el desmontaje de las antiguas garitas

Mientras la circulación fluía con normalidad, operarios iniciaban el desmontaje de las últimas casetas de control de la Policía Nacional, una de las imágenes más simbólicas de esta nueva etapa. Grúas retiraban las estructuras que durante décadas formaron parte del paisaje fronterizo, evidenciando el cambio físico y administrativo que vive la zona.

Un nuevo modelo de control

Con la desaparición de la Verja, Gibraltar deja de contar con una frontera terrestre con controles Schengen. A partir de ahora, las inspecciones de entrada al espacio europeo se realizarán en el aeropuerto y, cuando sea necesario, en el puerto del Peñón, facilitando la movilidad diaria entre ambos territorios y reduciendo los tiempos de espera para trabajadores y visitantes.

La primera mañana sin Verja ha dejado imágenes que ya forman parte de la historia del Campo de Gibraltar y simbolizan el comienzo de una nueva relación entre La Línea y Gibraltar, marcada por una mayor fluidez en los desplazamientos y una integración sin precedentes.

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