album-art

Lo esperado en el Bernabéu: 3-0

real-madrid-cadiz-cf

Foto: Cádiz CF

Modificó Pellegrino todo lo que pudo y más. Cambió a Iza por Zaldúa, reforzó el centro del campo con Escalante y sentó a Juanmi dejando solo a Chris Ramos en punta. El Bernabéu requería de modificaciones y eso hizo el técnico argentino desde el inicio. El Cádiz estaba obligado a hacer lo que no había hecho en toda la temporada, ganar fuera de casa, y pretendía hacerlo en casa del líder que buscaba el alirón sustentado en los menos habituales y con la mente puesta en la final de Champions.

El Real Madrid salió con lo que quiso Ancelotti y parecía suficiente para ganar a un Cádiz que llegaba al borde del abismo, incapaz de ganar en casa al Mallorca y contando los partidos para certificar el descenso. Sin embargo, salío el Cádiz bien, presionando arriba pero dejando lagunas en defensa para un Real Madrid que tenía la totalidad de la posesión con el 1-4-5-1 dispuesto desde el inicio pero apenas ocasiones. El Cádiz fue, incluso mejor, en la primera mitad con dos acercamientos peligrosos: el primero fue un terrorífico remate de Chris Ramos tras una buena internada de Zaldúa y la segunda un remate de Sobrino en un gran contragolpe que Nacho envió a córner evitando el gol.

Falta de puntería, una vez más

La primera parte mostró a un Cádiz seguro atrás, con un plan bien definido pero con la mima falta de puntería de toda la temporada, la gran condena amarilla, sin ninguna duda.

Y la segunda parte todavía fue peor, demostrando, una vez más, que Chris Ramos no tiene la calidad suficiente para se el delantero titular de un equipo de Primera División; otro mano a mano desperdiciado tras un contraataque salvado por Courtois y que desembocó en una contra y un gran gol de Brahim. Del 0-1 se pasó al 1-0 en apenas un minuto de juego. Esto es el Cádiz este año.

Porque no se merecía ir perdiendo a esa altura de partido pero quedó otra vez patente que la calidad del Cádiz y su falta de gol es una rémora demasiado grande como para evitar el descenso.

No hay peor mal en el fútbol que no marcar goles, se podría decir. En el Cádiz se ha penalizado mucho esta situación, siendo uno de los equipos menos goleadores de Europa y con el problema de, además, haber perdido la seguridad defensiva.

Quiero y no puedo

Un quiero y no puedo fue lo del Bernabéu donde la historia podría haber sido distinta -o no- de haberse materializados las ocasiones visitantes en gran parte al desacierto ofensivo. La temporada amarilla se reduce a una imagen que dista mucho de un equipo con las armas suficientes para lograr la permanencia en Segunda División. La temporada se culmina con un decente partido en el Bernabéu (hasta el gol de Brahim) y que dejó luego un largo reguero de ocasiones blancas salvadas por Conan que nada pudo hacer con el gol de Bellingham.

La derrota se veía venir, ganar era una utopía y un sueño que hubiera estado más cerca si el acierto amarillo hubiese sido otro. Pero, precisamente, esa sería otra historia difícil de contar.

Ficha técnica:

Real Madrid CF: Courtois, Carvajal, Militao, Nacho, Fran García; Modrid, Camavinga, Ceballos; Brahim (Vinicius 72′), Güller (Bellingham 64′), Joselu.

Cádiz CF: Ledesma, Zaldúa (Iza 64′), Fali, Chust, Javi Hernández; Álex (Pirés 64′), Alcaraz, Escalante, Sobrino (Maxi 75′), Robert Navarro; Chris Ramos (Juanmi 75′).

Árbitro: Iglesias Villanueva (comité gallego) que amonestó a Zadúa

Goles: 1-0 Brahim 51′; 2-0 Bellingham 68′; 3-0 Joselu 93′.

Comparte esta noticia
Ir al contenido