Las-consecuencias-del-cierre-de-la-planta-de-airbus-en-puerto-real

La decisión de unificar las dos plantas que Airbus tiene en la Bahía de Cádiz en una sola trae consigo la ruina económica para muchas familias, para la propia localidad de Puerto Real y una guerra sindical que pretende salvar los muebles a última hora tras la decisión anunciada hace dos días por Alberto Gutiérrez, presidente de Airbus España.

Y es que la compañía ha ratificado que mantiene el plan de «consolidar toda la actividad industrial» que viene desarrollándose desde hace 90 años en la provincia de Cádiz, en un único centro productivo. Esto significa que en un único lugar se agruparía toda la carga de trabajo de las divisiones de defensa y civil.

El cierre de la planta ha ocasionado también la guerra entre sindicatos. CGT ha acusado a CCOO y UGT de «negociar a espaldas de los trabajadores afectados» con el Gobierno de España que ha sido incapaz de encontrar una solución al conflicto.

 El plan alternativo que ha presentado el Gobierno y los sindicatos mayoritarios a la compañía se centra en el mantenimiento del empleo, en la elaboración de un plan industrial aeronáutico y en carga de trabajo para la Bahía pero desde Airbus se considera considera insostenible la situación de la fábrica gaditana, a pesar de que la unificación no se ve con buenos ojos.

Propuesta sindicatos y Gobierno

El Ministerio de Industria y los sindicatos UGT y CC OO trasladaron hace unos días a Airbus una propuesta para garantizar el futuro industrial y el pleno empleo de la empresa en España, a la que la compañía respondió un día después en un comunicado que evitará “en todo lo posible” cualquier despido.

Gutiérrez aseguraba, sin embargo, en un encuentro telefónico con periodistas, que económicamente la situación no es la que debería: «La suma de los dos efectos es que hoy por hoy tenemos una infrautilización de la planta. Más del 50% de la planta no está siendo utilizada, no pensamos que la recuperación en doble pasillo se produzca hasta el 2023 y esto hace que económicamente la situación de la planta sea insostenible».

La incertidumbre y los despidos que podrían producirse traen consigo la desazón y el miedo en cientos de gaditanos que tienen su vida en la planta de Puerto Real y que a día de hoy desconocen si la unificación servirá para mantener o no el trabajo del cien por cien de todos ellos.

Y es que este martes se producirá una reunión en Madrid en la que se pondrán sobre la mesa los deseos de todos, incluidos la del consistorio de Puerto Real que se ha pronunciado con un rotundo «no al cierre». El objetivo de los sindicatos sería el de mantener el empleo y la carga de trabajo, a pesar del cierre de la factoría de Puerto Real y la movilización a la de Cádiz. Puerto Real se quedaría como centro de investigación, explotado por las administraciones públicas, o al menos este es el deseo de la compañía aeronáutica europea.

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