Una noche complicada se convirtió en un ejemplo de profesionalidad y solidaridad gracias a la intervención de la Policía Nacional. El pasado lunes 16 de febrero, una madre estadounidense y sus dos hijas menores quedaron atrapadas en su todoterreno en una zona rural entre Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María, a causa del barro acumulado por las fuertes lluvias de las últimas semanas.
La mujer llamó a la sala del 091, visiblemente angustiada. El vehículo estaba parcialmente hundido en el barro, inclinado hacia el lado del conductor, y la oscuridad de la noche hacía imposible orientarse. Sin referencias claras, y con sus hijas dentro, la situación era crítica. La joven no podía indicar con exactitud su ubicación, lo que complicaba la intervención de los agentes.
Con paciencia y profesionalidad, los operadores de la sala CIMACC 091 guiaron a la madre para que obtuviera las coordenadas geográficas de su móvil, permitiendo localizarla con precisión. Inmediatamente, se desplazó hasta la zona la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Jerez, que pudo ubicar a la familia en un punto cercano al paraje de la Laguna Marisma de Pozo Lozano, en el término municipal de El Puerto de Santa María.
Gracias a la coordinación de los agentes y a la colaboración altruista de un responsable de explotación agrícola, que prestó maquinaria pesada, la Policía logró rescatar a la madre y a sus hijas y extraer el todoterreno del barro, asegurando su total seguridad.
La familia, profundamente agradecida, envió una carta y fotografía a la Comisaría de Jerez, en la que expresaban:
“Fueron increíblemente profesionales, amables y pacientes. Nos ayudaron en todo lo que pudieron y nos trataron con genuino cuidado y respeto. Su apoyo realmente marcó la diferencia en un momento difícil, y estamos muy agradecidos por su dedicación y excelente servicio.”


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