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No hay nada hecho pero sí se ha dado el paso obligatorio de ganar el partido en casa ante el Elche. Era la premisa, lo que todos habían hablado en el vestuario y por esa razón, por las formas, y por el resultado, Sergio González mostraba su alegría tras el partido.

Sergio no quiere mirar la clasificación ni pensar, ni mucho menos, que esto está decidido. Tienen tres puntos de ventaja con el Mallorca, tercero por abajo, pero no es suficiente: «No es un colchón que sirva porque hay que seguir, tenemos otro partido importante el jueves, y nosotros sabemos que con 35 puntos no nos va a valer. Lo que sí tenemos que hacer es disfrutarlo pero dentro de 48 horas hay que conectarse, seguir sumando puntos y saber que esto es un paso importante pero no es nada definitivo«. 

Nadie niega, sin embargo, la grandeza de los tres puntos: «Es una victoria fundamental, era un partido de sí o sí, teníamos muchas esperanzas en hacer un buen encuentro porque teníamos la espinita en casa por los otros dos encuentros que perdimos ante Betis y Athletic y estamos contentos por la afición y por los jugadores», dijo. Del encuentro destacó la paciencia. «Es importante cómo ha entrado el equipo en el partido, en la segunda parte antes de la expulsión el equipo había dado un paso adelante y después de la expulsión hemos dado un paso adelante, hemos metido ese gol y los otros dos nos han ayudado mucho. Estamos muy contentos por los futbolistas, antes del partido estábamos en descenso, lo han manejado muy bien y hay que darle las gracias a ellos y a la afición que se vuelve a superar hoy con el recibimiento».

No hay nada decidido, «hay que seguir»

Insistió en que «esto no se acaba aquí, hay que seguir». El equipo cadista, quizás tuvo más ansiedad en la primera parte. «Sí, es verdad. Es mucho mejor pecar de ansiedad que de dejadez. A pesar de estar bien, nos hemos precipitado un poco en ciertos desajustes con balón, creo que al final de la primera parte hemos sufrido un poco más, lo hemos ajustado en el descenso y hemos sido un equipo muy competitivo».

Jonsson y San Emeterio no estuvieron en la alineación, pese a estar en la convocatoria. «Sí, era para no dar pistas al rival de las bajas que teníamos en los pivotes, tenían sobrecarga».

La victoria y la distancia con el descenso «te da cierta tranquilidad, pero nada más. Hoy el Granada le ha metido seis goles, jugándose lo que se jugaban los dos. Nosotros tenemos que vernos nosotros, era muy importante para todo, el resultado te confirma el buen nivel del equipo, de la gente».

No quiere hacer números de salvación

No quiere hacer números: «Ahora mismo hacer cábalas es muy difícil. Hay que centrarse en ganar y jugar ante la Real Sociedad. Vamos a dar la cara, vamos a intentar ganar y los números no debemos mirarlos, tenemos que ir con plenas garantías de hacer un buen partido en la Real Sociedad».

El Cádiz tuvo ocasiones suficientes antes de la expulsión pero la pelota no quería entrar. Sin embargo en ningún momento entraron las prisas ni el miedo porque el técnico confía en el trabajo y que se podía lograr la victoria: «Entendíamos después de la expulsión que el partido era hoy y que no se podía escapar. Los chavales se han desdoblado, se han esforzado y lo han entendido muy bien». Lo que nadie puede dudar es que «el trabajo global ha sido muy bueno y es importante que nuestros delanteros se asomen al gol, por la confianza de ellos y de todos. Rubén es un futbolista todo pundonor, ese gol es de fe, de tener un par de huevos de ir a esa jugada porque nadie pensaba que iba a ser ganador de ese duelo».