Este lunes la DGT inicia una campaña de control y vigilancia del tráfico con especial atención sobre obras en las vías interurbanas de circulación, primera vez que se realizará sobre dicha temática.

Esta campaña se inscribe en la frecuente necesidad de los trabajos que se requieren ejecutar para la conservación de las carreteras y el incumplimiento de la observancia de la señalización de obras por parte de los conductores, en particular, los límites de velocidad en dichos tramos, importante factor de siniestralidad mortal de los operarios que trabajan en las vías de circulación abiertas al tráfico. Ninguna persona debería perder la vida en el desempeño de su puesto de trabajo, y esta campaña contribuirá a reducir los riesgos inherentes al factor humano.

Para avisar de la presencia de obras y asegurar la seguridad en nuestras carreteras, las señales de obras modifican las normas en la zona afectada por las obras e indican a los conductores que hay que adaptar el comportamiento a la situación generada por ellas.

Excesos de velocidad y distracciones

La mayoría de los siniestros en las obras de mantenimiento de las vías son atropellos producidos por vehículos ajenos a la propia obra, debidos principalmente a los excesos de velocidad y las distracciones.

Un aumento de velocidad de 10 km/h incrementa el riesgo de accidente mortal en un 220 %, mientras que reducir la velocidad media en 1 km/h en las carreteras europeas salvaría la vida de mil personas en un año. La velocidad no solo tiene un impacto en el riesgo de colisión, también en la letalidad de los peatones en caso de atropello.

Las distracciones de los conductores son otro importante factor de riesgo de siniestro. Los conductores distraídos tienden a dar más volantazos, sus tiempos de reacción son más largos y no perciben adecuadamente información del entorno del tráfico. Las causas más comunes de las distracciones al volante son el uso de teléfonos móviles, distracciones que multiplican por doce el riesgo de accidente.

Campaña de control

En definitiva, los peatones son extraordinariamente vulnerables en la carretera y la campaña de control y vigilancia en los tramos de obra contribuirá a prevenir atropellos mortales de operarios de mantenimiento y conservación de carreteras.

Según datos del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico durante el año 2020 tuvieron lugar un total de 163 siniestros de tráfico relacionados con los trabajos de obras de mantenimiento y conservación en las carreteras españolas, de los cuales 24 accidentes implicaron a operarios que trabajaban o caminaban en la calzada o en sus inmediaciones (peatones). Los otros 139 siniestros de tráfico en los tramos de obras implicaron a operarios de conservación y mantenimiento en sus vehículos.

Del total de 107 fallecidos atropellados en vías interurbanas de ese año, cuatro fallecidos eran operarios trabajando en labores de mantenimiento y conservación de las carreteras que perdieron la vida arrollados por un vehículo que circulaba por el tramo de obras abierto al tráfico, según la estadística, mientras el vehículo circulaba con una velocidad excesiva respecto al límite específico marcado para ese tramo, o bien por una distracción del conductor.

El uso seguro de las vías por parte de los conductores requiere también que durante la realización de obras de conservación y mantenimiento se mantenga la lógica de la infraestructura y la credibilidad de la señalización para la gestión de la velocidad en dichos tramos, en consonancia con las recomendaciones del Plan mundial de “establecer reglamentos para el uso de la infraestructura que garanticen el cumplimiento lógico e intuitivo del entorno de velocidad deseado”.