Vidal reafirma la estabilidad del gobierno de Diputación tras el choque por El Madrugador

Foto: Diputación de Cádiz

La Diputación de Cádiz ha vivido esta semana uno de sus momentos más tensos del mandato. El motivo ha sido el conflicto interno por el futuro del centro formativo El Madrugador, ubicado en El Puerto de Santa María. La decisión de sacar el centro del IEDT y adscribirlo directamente a Diputación se tomó sin consultar previamente a La Línea 100×100, socio de gobierno del Partido Popular.

La medida se aprobó en un pleno extraordinario el pasado miércoles. Supuso una ruptura momentánea del consenso entre socios. Como reacción, el vicepresidente segundo, Javier Vidal, y el diputado Sebastián Hidalgo abandonaron la sesión. Consideraban que se había roto la confianza pactada al inicio del mandato.

Javier Vidal explicó que su posición no se debía a un ataque contra el Cádiz CF, posible interesado en el uso del centro, sino a un tema de principios. “No es un tema contra el Cádiz, es un tema de equidad y transparencia”, afirmó. También mostró su malestar por el elevado apoyo económico que recibe el club. “No puede ser que unos clubes reciban millones y otros tengan que competir, cuando hay muchas necesidades en la provincia”.

La tensión afectó al gobierno provincial. Se suspendieron todas las reuniones con el PP, incluidas las negociaciones para los presupuestos de 2026. Sin embargo, la situación empezó a calmarse tras una reunión de urgencia celebrada el jueves.

Este viernes, Almudena Martínez, presidenta de Diputación, compareció ante los medios junto a Vidal y el vicepresidente primero, Juancho Ortiz. Aclararon que el pacto de gobierno sigue en pie y que habrá máxima transparencia en el futuro uso de El Madrugador.

Todo pasará por el Pleno y será sometido a licitación pública”, aseguró la presidenta. Añadió que las discrepancias fueron fruto de un “error de comunicación” y que ahora se trabaja en una nueva hoja de ruta.

Javier Vidal respaldó esta visión y subrayó que “el pacto se ha cumplido en un 95 %”. Aunque insistió en que la confianza es frágil. Según explicó, a partir de ahora no se permitirá ninguna adjudicación “por la puerta de atrás”. Y dejó claro que el centro deberá usarse para generar riqueza pública.

Juancho Ortiz apuntó además que el mismo acuerdo ya se había votado antes en el consejo rector del IEDT, y que la oposición no se opuso. También confirmó que el edificio requiere obras importantes, que serán evaluadas por técnicos.

Con este acuerdo, la Diputación da por zanjado el conflicto. El uso de El Madrugador se definirá mediante una licitación pública, con informes técnicos previos y control pleno. Mientras tanto, el gobierno provincial se centra en recuperar el ritmo político y mantener la estabilidad.

La postura firme de Javier Vidal ha servido para reforzar la transparencia y reequilibrar el pacto. Su exigencia de diálogo ha sido clave para reconducir la situación sin romper la coalición.

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