Tras el estudio técnico de cubicación de arena en las playas de Chiclana, el alcalde destaca que “la conclusión es que la playa tiene una pendiente mucho más suave, lo que supone que es más segura, hay menos socavones y hay una mayor uniformidad”

El alcalde de Chiclana, José María Román; la delegada municipal de Playas, Ana González, y el técnico de esta delegación, José Antonio Pardo, han comparecido ante los medios de comunicación para hablar del buen estado de las playas de La Barrosa y Sancti Petri. Es preciso recordar que ambas han sido distinguidas con bandera azul para este verano. En este sentido, el regidor chiclanero ha explicado que “se ha realizado un estudio técnico de la cubicación de la arena para saber su cantidad. El primero se realizó a raíz de la pandemia y se analizaron las pendientes y la merma que tienen las playas, de tal manera que, por primera vez, tuvimos una foto fija de lo que era la playa en verano. Nos comprometimos a ver la evolución de esa foto fija, porque el litoral tiene un comportamiento en invierno, con los escalones y la pérdida de arena, y un comportamiento en verano, cuando los vientos y las mareas devuelven la arena a la zona intermareal”.

Las piedras y las dunas como clave

“Existe otra filosofía en cuanto a la capacidad de que la playa retenga la mayor cantidad de arena posible. Esto es algo que va asociado a las piedras. En invierno las piedras no se retiran, porque son espacios que sirven para aguantar la arena”, ha señalado el alcalde, destacando también “la importancia del sistema dunar, que viene a actuar como un reservorio de arena. La duna va creciendo y se comporta como un almacén que luego se devuelve a la playa. Ahora tenemos unos datos gracias al estudio topográfico que se ha realizado este año y la conclusión es que la playa tiene una pendiente mucho más suave, lo que supone que la playa es más segura, hay menos socavones y hay una mayor uniformidad. En este sentido, al hacer la cubicación de los metros de playa, vemos que las playas tienen prácticamente la misma cantidad de arena que tenía el año pasado, tanto La Barrosa como Sancti Petri”.

Los datos avalan el modelo de gestión de playas

José María Román ha especificado que los datos dicen que “en La Barrosa se ha producido una pérdida de 11.500 metros cúbicos de arena, pero que, asociados a los 830.000 metros cuadrados de la playa, es algo totalmente insignificante. Esto hace que la playa esté mucho más tendida, lo que supone que para mojarnos tengamos que andar unos metros más. Así, La Barrosa, al no ser una playa de mucha pendiente, es una playa mucho más segura”.

“Con Sancti Petri ha ocurrido lo mismo, porque la playa prácticamente no ha perdido arena. Estamos hablando de un espacio de 30.500 metros cuadrados y podemos decir que, ni a nivel de cubicación ni a nivel de superficie hay cambios significativos. Esto supone un dato muy importante y en ello tienen mucho que ver los fuertes vientos que hemos soportado en los últimos meses y que ha provocado que la playa esté tal y como está ahora. También es importante el rol del sistema dunar, porque la última regeneración de La Barrosa ha servido para alimentar ese sistema dunar. Por todo ello solicitamos un uso respetuoso de las dunas”, ha explicado José María Román.

“Una gran parte de lo que hoy es Chiclana tiene que ver con playa, por ello, cuidar el mar, la arena, las dunas, La Barrosa y Sancti Petri es una parte muy importante para cuidar toda la economía de la ciudad”, ha señalado el alcalde de Chiclana.